viernes, 14 de enero de 2011

Lugares donde la gente aprende a hacer política


APUNTES SOBRE EL PODER EN LA ARGENTINA

Una historia común. Un empleado de una conocida empresa de venta de electrodomésticos se da cuenta de que le están liquidando mal el sueldo. Como es joven y tiene poca antigüedad en la firma, realiza algunas averiguaciones para cerciorarse. Conversa con compañeros que realizan las mismas tareas en su sucursal; también conversa con gente de otras sucursales. Compara los recibos de sueldos. No hay duda, tiene razón, la empresa no le está pagando según indica el convenio. Decide ir al sindicato para asesorarse. Allí le indican la cifra exacta que tiene que cobrar mensualmente y cómo hacerle el reclamo a la empresa. Más tranquilo, seguro, va a su trabajo, solicita el salario que le corresponde según convenio y espera hasta la liquidación siguiente. Empieza otro mes. Le pagan el salario correcto. Feliz. Al poco tiempo recibe el telegrama de despido. La empresa paga todo lo que indica la ley; el despido le resulta costoso. Pero nuestro joven amigo queda en la calle.

Esta historia no tiene nada de excepcional en la Argentina del Bicentenario. Tampoco hay en ella nada épico, ni grandes gestos, ni actitudes heroicas. Pero ambas partes, la empresa y el empleado, dan una lección de política.

El empleado acepta desde un principio que está en inferioridad de condiciones. Su reclamo es individual y se aferra a lo que dice el texto de la ley; en ningún momento se le ocurre plantear una acción colectiva para enfrentar el poder de la empresa. Es más, su conducta reproduce el aislamiento que permite la misma dominación de la gerencia. La empresa, por su parte, se sabe desde el vamos en una posición de fuerza. Pero desconfía de los empleados que estudian los recibos de sueldo, leen los convenios de trabajo y tienen la audacia de hacerle un reclamo a la empresa. Prefiere pagar los costos del despido antes que tener empleados "rebeldes" entre sus filas. Los empresarios saben que su fuerza radica precisamente en mantener desunidos a los empleados.

La política cotidiana en Argentina sigue estas grandes líneas desde 1976 en adelante. Este es el núcleo duro de la herencia de la dictadura que todavía no ha podido ser desarmado. La autoridad del empresario, del gerente, del patrón, se mantiene indiscutida en la fábrica, en la oficina y en la sucursal de una empresa de venta de electrodomésticos. Estos lugares funcionan como otras tantas escuelas de subordinación, en las que las personas aprenden que protestar es malo y que conviene ser sumiso, individualista y egoísta. El precio de la rebeldía es el despido. La eficacia política de la relación laboral se refuerza por su misma "invisibilidad". Ni los periodistas, ni los académicos ven a la fábrica, a la oficina y a la sucursal de la empresa de venta de electrodomésticos como lugares políticos. Sin embargo, a nuestro entender, es precisamente en estos lugares donde las personas aprenden a hacer política (no es, por cierto, el único lugar, pero sí es un lugar muy importante, sobre todo porque las personas pasan buena parte de sus vidas en el trabajo). En las condiciones habituales, el aprendizaje consiste en renunciar a la acción colectiva y a la toma de decisiones en forma autónoma.

El sábado 27 de noviembre, el diario TIEMPO ARGENTINO publicó una serie de notas con motivo de cumplirse un mes de la muerte de Néstor Kirchner (1950-2010). Una de ellas fue escrita por Carlos Tomada (n. 1948), ministro de Trabajo, Empleo y Seguridad Social del gobierno actual. Su nota lleva por título "La pasión de la militancia". Si bien la nota fue escrita de manera bastante desmañada, es importante prestar atención a los dichos de Tomada, pues este se encuentra al frente de un ministerio fundamental en términos de la regulación de las relaciones al interior de la fábrica, la oficina y la sucursal de la empresa de venta de electrodomésticos.

Tomada dedica 6 párrafos de un total de 8 que tiene la nota (1) a ensalzar la calidad de Kirchner como militante. Según Tomada, "Kirchner hizo renacer la política en la Argentina. Generó un nuevo debate, una nueva discusión. Nunca con medias tintas. Siempre a fondo y con el apoyo del pueblo, tal como se necesita en las grandes transformaciones. Marcó un camino de lucha por la inclusión y la justicia social." Pero Tomada es muy parco al referirse al contenido de esas "grandes transformaciones".

En la nota hay un sólo párrafo en el que Tomada hace referencias a medidas concretas. Así, dice que "seguimos avanzando y en el último mes la desocupación bajó y ya está en el 7,5%; los jubilados siguen presentes en las políticas públicas y más de 4 millones cobrarán 500 pesos extra en diciembre. Las trabajadoras de las casas particulares han recibido un aumento del 23%, y el empleo registrado evoluciona en forma positiva." Las afirmaciones del señor ministro, con todo lo escuetas que puedan ser, resultan interesantes, pues revelan el contenido fundamental de la política laboral de las presidencias de Néstor Kirchner y de Cristina Fernández.

La economía argentina experimentó un proceso de crecimiento desde el 2º semestre de 2002. Esto se ve reflejado en la disminución de la tasa de desocupación a la que alude Tomada. Ahora bien, esta mejoría en el empleo podría haberse traducido en un fortalecimiento de la posición de los trabajadores en las negociaciones con los empresarios. Hay que tener presente que la desocupación operó a lo largo de los '90 como una herramienta política que debilitaba a los trabajadores ("si no te gusta, andate; afuera hay diez más esperando para ocupar tu puesto"). Sin embargo, el efecto de la disminución de la desocupación se ha visto compensado por otros factores. Es el mismo Tomada el que da la pista acerca de cuáles pueden ser esos factores, al indicar que "el empleo registrado evoluciona en forma positiva". El trabajo "en negro", la tercerización, el trabajo "esclavo", conviven con el trabajo registrado. Además de ser palancas de la recuperación económica de las que no se habla en los discursos oficiales (ni tampoco en los de los políticos de la autodenominada "oposición"), todas estas formas de relación laboral constituyen herramientas de disciplinamiento político de los trabajadores. En otras palabras, constituyen reaseguros de que la relación de fuerzas favorable al empresario en la fábrica, en la oficina y en la sucursal de la empresa de venta de electrodomésticos, no se vea afectada. Tomada dice que el empleo registrado "evoluciona en forma positiva", pero no dice que el Estado va a poner todas sus fuerzas para erradicar estas formas de empleo. En este punto aparecen claramente los límites de la transformación encarada por el gobierno actual. Las relaciones de poder en el trabajo no se pueden modificar, son un dato de la realidad.

Tomada enumera como logros los aumentos de los salarios percibidos por los trabajadores, así como también los incrementos de las jubilaciones y pensiones. En un contexto inflacionario, de no haber aumentos en las remuneraciones, los ingresos de los trabajadores caerían en picada. El señor ministro debería hacer referencia aquí al salario real para poder evaluar con mayor precisión la mejoría de los ingresos de los trabajadores, y en esta evaluación tendría que incluir no sólo a los trabajadores "registrados", sino también a todas las modalidades que mencionamos en el párrafo anterior.

Para Tomada, la política es una "herramienta de transformación social", para lograr que "la Argentina sea más justa, más solidaria". El simple hecho de enunciar esto marca una diferencia importante con el tiempo del auge del neoliberalismo, cuando la política era una mala palabra y las personas tenían que velar por sus intereses egoístas, sin pensar en el conjunto. Pero Tomada no puede enumerar una sola medida que modifique la relación de poder en la fábrica, en la oficina y en la sucursal de la empresa de venta de electrodomésticos. Es por eso que, si es verdad la afirmación que hicimos más arriba de que en estos lugares las personas aprenden política, resulta muy difícil aceptar que estamos viviendo una transformación de la estructura de poder en Argentina. En este sentido, lo cotidiano nos da la clave para entender la realidad.

Buenos Aires, viernes 3 de diciembre de 2010

NOTAS:
La nota de Carlos Tomada se encuentra disponible, además de en la edición en papel del diario, en el siguiente link: http://tiempo.elargentino.com/notas/pasion-de-militancia

(1) Uno de esos 6 párrafos está dedicado a Cristina Fernández
Tomado de Miseria de la sociología
Imagen: Orlando Gauna

jueves, 13 de enero de 2011

La verdad













Un poema de Stephen Crane


“La Verdad”, dijo un viajero,

“Es una roca, una poderosa fortaleza;

con frecuencia he ido a ella,

incluso a su más alta torre,

desde la cual el mundo parece negro”.


“La Verdad”, dijo un viajero,

“es un hálito, un soplo,

una sombra, un fantasma;

por mucho la he perseguido,

pero jamás he tocado

la orilla de su manto”.


Y yo le creí al segundo viajero;

pues la verdad era para mí

un hálito, un soplo,

una sombra, un fantasma,

y jamás he tocado

la orilla de su manto.

miércoles, 12 de enero de 2011

Roque Dalton, sobre Lenin... y muchos otros











A los transeúntes de otros caminos


Dicen que cuando Lenin se enfrentó
a la ejecución de su hermano Alejandro
(acusado de haber intentado matar al zar)
reflexionó en voz alta y dijo algo como:
“Ese no será nuestro camino”.

Para estar seguros de aprender la esencia justa
de esa atribuida reflexión, debemos recordar
que Lenin no traicionó a su hermano,
ni lo denunció ante las masas como aventurerista y anarquista,
ni lo dejó solo en la montaña enfrentando a todos los enemigos
(porque él hubiera dicho a los reformistas
“Ese no será nuestro camino”).

Ni hizo de las razones contra el camino de su hermano
una bandera contra la revolución
.

Yo diría que Lenin asimiló críticamente
la experiencia de su hermano Alejandro.
Y es un hecho que no gozó de su muerte
al mismo tiempo que los asesinos...

viernes, 1 de enero de 2010

Caperucita en Palestina



Ni los gallos muertos en el patio de su casa, ni los relojes de cuco que nunca tuvo despertaron a Caperucita al filo del amanecer. Fue el rugido de los misiles que los aviones escupían como salivazos de muerte sobre su poblado. Ese ruido se confundía con el canto del imán que llamaba a sus fieles a realizar su primer rezo. Vivía en Palestina.

Su abuela hacía tiempo que estaba enferma así que esa era una buena hora para llenar su cesta de amor y llevarle las pocas medicinas caducadas que las alambradas permitían que hubiese en casa de cada Caperucita. Vivía en Palestina.

Se levantó y se lavó frente al espejo. Su cara era tan bonita como el final de los cuentos felices. Al escribir estas líneas me enamoré de sus ojos y de su tristeza. Su mirada atravesaba el espejo y todos los siglos pasados de odio entre los hombres. Se colocó sobre su pelo recogido el velo rojo que su madre le regaló cuando dejó de ser niña y pensó que quizá debería cambiarlo por otro sin agujeros. Justo antes de partir besó las mejillas de su madre que no le dijo nada. No le hizo prometer que tendría cuidado con los extraños al cruzar el bosque. Caperucita no hablaría con extraños porque no existían los extraños. El único peligro era el Lobo y ese era un viejo conocido que casi todos los días visitaba sus vidas. El Lobo acechando en todas partes. Además, allí no había lugar en el que perderse. El bosque era el mismo de siempre aunque últimamente había cambiado debido a los olivos que caían arrancados por las dentelladas del Lobo. Aun sin árboles, más que un bosque, todo era una jungla. Vivía en Palestina.

Partió hacia su destino con la cesta llena de pan duro, espinas y paciencia hasta los bordes. Más que una cesta parecía llevar bajo el brazo el peso de la realidad. Más que ir a casa de su abuela iba a intentarlo. Vivía en Palestina.

El camino era fácil pero cruzarlo era un milagro. Calculo que habría un kilómetro entre la casa familiar y la de los abuelos pero para llegar allí era necesario desandar medio siglo de humillaciones. El Lobo desde hacía un tiempo tapiaba con cemento la esperanza de las caperucitas que llevaban medicinas a sus abuelitas. Tan tonto, desconfiado y avaro era el Lobo que un día puso diez metros de hormigón para que en el bosque de Caperucita no entrara el viento de la libertad. Así Caperucita tenía que caminar con su cesta durante horas a lo largo de aquel muro gris como el pulmón de un fumador. Vivía en Palestina.

Llegó a la única salida de su bosque abrasada por la furia del sol pero aun llena de fuerza. Vio un gran semáforo en rojo vigilado por el Lobo. Era el punto de olfateo. Caperucita golpeó con su corazón en esa puerta y apareció el lobo que se dedicó únicamente a olfatearla. No había nada que le gustara más que olfatear y morder. Todos los leñadores ya conocían al Lobo. Todos lo sabían pero nadie hacía nada por evitarlo. Incluso el más fuerte de todos los leñadores del mundo, el que más podría hacer por Caperucita, el rudo y violento leñador tejano, en lugar de ayudar a Caperucita ponía su hacha en favor del lobo. Qué rabia que en un cuento lleno de leñadores no haya ninguno dispuesto a salvar estas páginas de la injusticia. Y es que el Lobo tiene todos los semáforos en verde y un gran cheque en blanco que le regalaron hace tiempo. Vivía en Palestina.

Tragó saliva la pobre Caperucita mientras el calor hizo que algo goteara en la cesta. En esas horas de espera recordó nuestra amiga cómo durante 6 días el Lobo mordió sin parar la piel de 1967 caperucitas. Siguió pensando. La rabia se le tiró al cuello cuando se acordó que toda esa espera era para llevar medicinas a una casa que se veía a pocos metros tras el punto de olfateo. No podía llevar las medicinas y tampoco había flores en el camino para recoger. Por eso lloró pero ella no mostró su debilidad y metió sus lágrimas en el tarro vacío de la mermelada que llevaba para su abuela. Nada hace más feliz a un lobo que ver llorar a las Caperucitas. Vivía en Palestina.

Esto que os he contado ya no se como acababa. El cuento de Caperucita Roja tiene 2 finales conocidos: el de Charles Perrault, final cruel, en el que la fábula acaba con el lobo tragándose a la inocente niña, y el de los Hermanos Grimm, en el que, felizmente, la abuelita y nuestra querida protagonista son salvadas por la figura paternal de un leñador que había visto cómo se las gastaba el lobo. La historia de Caperucita no sé como finalizará pero Ojalá (INSH´ALLAH) tengan razón los Hermanos Grimm y ningún hombre esconda un lobo dentro, ojalá que las Caperucitas no sean arrojadas contra muros de la vergüenza y que las medicinas lleguen siempre a todas las abuelas. Quizá si encontráramos una goma que borrara las heridas y las humillaciones... Por si no lo he dicho, Caperucita vivía en Palestina.

(Tomado de marwanblog.blogspot.com)

jueves, 8 de octubre de 2009

Un poema de Sylvia Plath

Cómo me gusta la íntima, dulce y triste ironía de la poetisa yanqui:
Canción de amor de la joven loca

Cierro los ojos y el mundo muere;
Levanto los párpados y nace todo nuevamente.
(Creo que te inventé en mi mente).

Las estrellas salen valseando en azul y rojo,
Sin sentir galopa la negrura:
Cierro los ojos y el mundo muere.

Soñé que me hechizabas en la cama
Cantabas el sonido de la luna, me besabas locamente.
(Creo que te inventé en mi mente).

Dios cae del cielo, las llamas del infierno se debilitan:
Escapan serafines y soldados de satán:
Cierro los ojos y el mundo muere.

Imaginé que volverías como dijiste,
Pero crecí y olvidé tu nombre.
(Creo que te inventé en mi mente)

Debí haber amado al pájaro de trueno, no a ti;
Al menos cuando la primavera llega ruge nuevamente.
Cierro los ojos y el mundo muere.

(Creo que te inventé en mi mente).

lunes, 28 de septiembre de 2009

De la traición y el crimen no se regresa: ¡Qué vergüenza, señor ministro!









Por Elisa Rando

Sí, ¡Qué vergüenza señor ministro! ¡Qué vergüenza! Usted, ¿sabe, qué es la vergüenza?

Usted, no nos sorprende. Siempre que necesita justificar sus atropellos, menea su origen proletario. Quizás no falte a la verdad. Pero, en todo caso no honra su origen.

Proletario quiere decir obrero. Obrero quiere decir trabajador. Y trabajador es el hombre, la mujer y muchas veces el niño, que producen riquezas que no consumen. Objetos que no poseen. Placeres que no conocen. Esto no sale de alguna elucubración ideológica, apátrida y trasnochada. Esto surge de la vida misma. De la vida cotidiana. Del análisis doméstico. De la feria y del mercado. Del árbol genealógico y las historias clínicas. De la memoria colectiva de todos los que integran la siempre utilizada y luego olvidada clase obrera. Esa que va al paraíso. ¿La recuerda? Era cuando usted empezaba y yo era joven y militante. De pie la aplaudíamos en los modestos cines de Lavalle. De pie y a los golpes peleábamos en las calles en su defensa. Nunca tuve aspiraciones de ministra y lo más alto que llegué fue a Coordinación Federal. En la calle Moreno. Tiene unos sótanos espléndidos. Sórdidos, sombríos, siniestros. Las tres SSS. Se acuerda de las tres SSS alemanas. ¿A usted, alguna vez lo llevaron allí?

Pero vea si soy apresurada. Allí arribita empecé a desmadrarme. Utilizo, espontáneamente, la palabra proletario. ¿Sabe por qué? No necesito pensarlo. Me sale de las entretelas. Sale sin pensarlo. Sale del corazón y la bronca de cualquier revolucionario. De cualquiera que se sienta un poquito socialista. Surge naturalmente.

El proletariado es la pieza más simbólica e indispensable en el proceso de producción capitalista. En la máquina de la explotación mundial del ser humano, es la que masifica hombre y las mujeres que trabajan. Eso todo junto, es la clase obrera.

Proletario, es un vocablo con fuerza propia. Pero de uso y especulación ajena. Nadie se confunda. Algunos, muchos, lo maltratan. Cuanto más lo necesitan más lo maltratan y desprecian. Cuanto más indispensable resulta, más pronto se deshacen de él. Lo reemplazan, por temor al reclamo, a la indemnización o a la huelga. Huelga solidaria. De clase. De clase proletaria. De clase obrera. Señor ministro, entérese. Por favor, entérese.

Su padre, se lo habrá contado. El proletario muestra. Muestra en su propia explotación, la presencia siempre infame de su explotador. El capitalista explotador existe. De carne y hueso, es su hacedor. Machaca lo más barato, la carne humana. Sin explotación, no habría proletariado. Sin proletariado no habría acumulación ladrona de jornales no pagados. Y eso es un robo, en todas partes, es un robo.

Favorecido por la complicidad de los gobiernos, el machacador, machaca. En esa complicidad se concreta, sostiene y maquina el sistema. Se juntan y amparan los ladrones. Por lo tanto, todos, confabulados utilizan como materia prima al hombre que desprecian y humillan, pero que le resulta indispensable para crear las riquezas que no reparten. Que crecen y acumulan con la fuerza y el sufrimiento ajeno. Que ni siquiera pagan. A esos, a los explotadores ampara el sistema que sostenemos todos. También el explotado. Sistema para reprimir, someter, perseguir, encarcelar, torturar y desaparecer a los que tienen la dignidad de sentirse personas con derechos adquiridos…Y se organizan y luchan. Luchan con la dignidad de la que carecen los gobiernos y la clase explotadora. Aquí y en el mundo entero.

El capitalismo no tiene nacionalidad, de la misma manera que no tiene sentimientos. Exige complicidad, y la obtiene. Reclama impudicia. Paga serviles y servicios. Cómplices y socios de sus delitos. Son delincuentes reconocidos y atentos. Justificados y amparados por leyes que hacen fantoches con el mismo grado de desvergüenza con el que usted actúa, señor ministro.

Y también ustedes, señores jueces. Señores fiscales. Señores senadores, diputados. Todos tan atentos con los desatentos. Todos dando la espalda a la Razón y a la Justicia. Mofándose de las organizaciones obreras que luchan sin ser reconocidas. Que son ilegales por luchar. Mientras se paga a capitalistas metidos a gremialistas para sostener al poder de turno. Para que actúe urgente y servicialmente en defensa del sistema y la explotación. Con un grado de ferocidad inconcebible. Dictando leyes o disparando balas contra obreros empobrecidos arrojados a la miseria y a la mendicidad sin solución ni futuro.

Con la misma ligereza aceptan órdenes de las Cámaras Empresariales, nido de ilegales, legales, que disponen de secuaces en todos los estamentos del estado. Que somete y reprime y desaparece, a los que no tranzan con sus mafias organizadas. Cuando se les dio la gana. Cuando se les dio la orden.

Mendicantes de leyes de excepción que amparan el despilfarro y el atropello, hasta los límites insolentes del desconocimiento de la condición humana. Del derecho de los pueblos. De la razón que se espanta asombrada por la incomprensión y la intolerancia.

¿Usted, señor ministro, se ha dado cuenta de lo que ha hecho? ¿De lo que está pasando? ¿Tiene la dimensión exacta. Las consecuencias de los episodios que ensombrecieron la tarde del viernes 25 de septiembre? ¿Tiene noción del alcance de sus disposiciones? ¿Qué ha hecho señor ministro, con la legislación, los obreros y la historia?

¿Tiene conciencia de la etapa que usted ya pudo haber iniciado la tarde del 25 de septiembre? ¿De la terrible orfandad legal en que nos metió la tarde-noche del viernes 25 de septiembre? Se lo recuerdo. Fue en Pacheco. Había gente honesta. Obreros. Trabajadores.

Como fue su padre. Explotados, como fueron y son todos los padres y madres que trabajan. Gente, pero claro, gente pobre. ¡Pobre, la gente pobre! Sr. ministro. ¿Por qué no fue a Pacheco? Los despachos entabican la verdad. Los traidores los transitan. Y usted los escucha. Y los paga.

Que tristeza me dio lo que miraba. Que aleccionador fue lo que miramos. Qué imposibilidad de vuelta atrás, es lo que evaluamos. Usted ha provocado con su gesto de Napoleón enfurecido y desclasado un retroceso que rememora épocas que todavía están en deuda con la justicia y la razón. Sólo eran obreros que querían seguir siendo obreros. ¡Vaya delito de inconscientes! Querer vivir y educar a sus hijos en la cultura del trabajo.




Sólo había hombres y mujeres. Sus hijos, desde afuera miraban sin entender. Sólo eran hombres y mujeres que todos los días, desde la madrugada se inclinan sobre máquinas que producen manjares que los pobres no consumen.

Y lo que le digo no es ni chacarera argentina ni rock americano. Es la verdad absoluta de una clase que vende –cuándo tiene y dónde tiene- su fuerza de trabajo. Sólo para seguir siendo un explotado más el día siguiente. El mes siguiente. El año siguiente. Cadena sin fin que rompe sólo el final de la vida.

Usted, señor ministro, ¿analiza lo que hace, antes, durante y después de hacerlo?

Si lo hace, ¿con quién consulta?

Si consulta, ¿quién lo autoriza?

Si lo autorizan, ¿por qué se esconden?

Si se esconden ¿dónde los encontramos?

Si los encontramos ¿qué debemos hacerles?

Porque usted solito, solito ¿delineo el plan y la estrategia? Se contestó todas las dudas –supongo que tuvo dudas- evaluó las consecuencias?

Cuando mandó que la locura perversa y asesina barriera Pacheco. ¿Lo pensó un poquito? ¿Cuándo, como usted dice, militaba- nunca recibió un palazo en la cabeza?

¿Qué hizo? ¿Les dio las gracias, y se fue? ¿Usted no sabe que la gente si no trabaja se muere de hambre? ¿Usted no sabe que el hambre de la gente es su condena?

En Pacheco, los obreros –hombres y mujeres- de overol y manos duras, son los que elaboran todos los días, los dulces, las golosinas y los bizcochos que inventaron hace tiempo para el té de las cinco, en las casas donde se puede tomar té, a las cinco de la tarde. Aquel té, que usted pensó, estaba tomando Julio Jorge López en casa de la tía. ¿Lo recuerda, señor ministro? Cuando usted inventó “la historia” del té y de la tía, López ya había sido secuestrado por los desconocidos de siempre. Y ya, también, lo había encapuchado y asesinado, en homenaje al “valiente” comisario Etchecolatz. Usted era entonces Ministro del Interior y que yo sepa, por sus dichos y su inacción, no fue imputado. Tampoco Julio Jorge López contó para su rescate, con los valientes que ayer gasearon, tirotearon, arrastraron a mujeres embarazadas. Levantaron por los pelos a niños y adolescentes que reclamaban a sus padres. Las fuerzas policiales que usted mandó, señor ministro, tomaron declaraciones en lugares ilegales, como es el interior de la fábrica donde trabajan los mismos detenidos. Lo hicieron, sin la presencia de abogado alguno. Lanzaron la antigua sombra de la brutalidad acaballada, como fue la fuerza bruta de la montada. Nobles bestias, conducidas por bestias, al servicio del terror y del espanto. Los abogados fueron cercados en los playones exteriores y la locura se apoderó de todos. Se secuestró la razón y la justicia se quitó la venda. Todo el mundo verá la verdad de lo que afirmo. Los medios, ¿los medios denunciarán? Los medios que ya no existirían si no tuvieran matrículas renovadas, por los años que querían. En las reuniones internacionales ¿qué dirán? Señor ministro ¡qué vergüenza! ¿Qué pensarán de nosotros, los argentinos? Que hacemos poesías al mundo libre.

¿Que pasa con las libertades plenas? En las puertas de la capital misma del país argentino. ¿No es hora de que le exijamos un poco más de cordura? Pedimos lo indispensable. Le pedimos coherencia señor ministro. Crecimiento y coherencia. Al menos la misma que tiene con la mafia que lo visita.

Cuando firmó, o tomó el teléfono. Cuando gritó, porque el miedo hace que algunos griten… y muy fuerte para darse coraje ¿No le asistió un segundo la vergüenza, el temor o una modesta pizca de duda y de memoria? La duda no es patrimonio de los débiles. La duda importa tener conciencia. La del hijo del obrero, por ejemplo. ¿Dónde la olvido? señor ministro. Su padre ¿qué le diría, su padre?

Muchas veces –dicen los que saben-, que un poco antes de morir no se grita…, pero se llora. El miedo de morir. El miedo de morir que muchas veces se parece al miedo de vivir sin dignidad ni provecho. Pero usted que es más guapo que valiente, parece que no tuvo dudas. Es un hombre sin dudas. ¿Sabe, señor ministro? Es peligroso carecer de dudas.

Usted, su entorno, se habrán quedado con algunos trofeos muy queridos de la lucha por la libertad y la justicia. De la lucha por nuestros compañeros desaparecidos, que ahora estarían clamando justicias en las calles. Pero quiero que sepa, la impunidad no se obtiene con trofeos prestados. Ni pañuelo ajeno consuela demasiado.

De la justicia así olvidada, los pueblos cuando se cansan y reaccionan, suelen ser irreductibles. Pero siempre son justos. Porque… siempre tienen razón. Los estafaron.

Nos asisten 30.00l razones para exigirle prudencia. Para demandarle justicia. Para proteger la dignidad. Para mirar para abajo. Que la clase obrera va al paraíso no tenemos dudas. Pero que usted comparta ese paraíso estoy segura que allí no nos encontraremos. Y una cosa más. Soy una modesta ciudadana que pasó varias calamidades en su vida militante. Como tantos. Y como muchos más que recorrerán los mismos caminos transitados. No crea que recién comenzamos y que practicamos el escapismo y el goce diletante. Es cierto, soy marxista. Soy socialista desde antes que usted naciera. Perdone la primera persona, pero no integro ningún montón arremolinado por el viento. No me equivoco de carpa. No me abrazo al enemigo. Tampoco al poder de turno. No voy con banderas rojas a rancho ajeno.

La Revolución es cosa de gente seria. Que se lo cuente el Che.

Deje que los pueblos, el nuestro también, construyan y hagan realidad sus sueños de solidaridad proletaria.

Señor ministro, no lo atropelle. No lo estafe.

El cansancio lo demanda y la vergüenza que no demuestra, lo obliga.

La clase obrera, tiene un símbolo. Se llamó y se llama Agustín Tosco. Fue obrero. Luz y Fuerza era su gremio, Córdoba, su lugar. Y el Cordobazo su honra.

Ese es mi modelo. Le pido. Le exijo, que lo respete.

A los que luchan… hasta el final.

martes, 22 de septiembre de 2009

Una descripción del cuarto poder donde el poder es uno solo

Carta de un periodista del Chaco a otro del mundo civilizado
(Publicado por Angaú Noticias)


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Hola, Ernesto, perdón por la demora en responderte, pero había mucho laburo (trabajo) por acá y no te quería contestar a las apuradas. Además, hay preguntas tuyas que dan para pensarlas bien, porque al leerlas tomé conciencia nuevamente de que los contextos para el ejercicio profesional son bien distintos acá y allá.

No la voy a hacer larga, pero antes de ir a las respuestas quería decirte que si lo tuyo pretende ser un estudio sobre las condiciones de trabajo en los medios argentinos, el caso del Chaco te sirve como ejemplo de lo que pasa, en general, en las provincias más atrasadas, pero no es lo mismo que hablar de Buenos Aires u otras jurisdicciones desarrolladas. Así que fijate y evaluá vos si te va a servir esto.

Ahora sí, voy a lo que me pedías:

Salarios: Como supondrás, el panorama no es homogéneo. Encima me pedís que te lo diga en euros, con lo cual se vuelve todo más deprimente. Mirá, un "movilero", como llaman acá a los cronistas radiales de exteriores, cobra entre 100 y 150 euros, por un trabajo de entre cuatro y ocho horas diarias. O sea, debe vivir con 3 a 5 euros por día.

Te diría que el 80% de los trabajadores de prensa de esta provincia está debajo de los 200 euros (algo más de 1.100 pesos).

Estabilidad laboral: Ser un periodista "en planta permanente" de una empresa periodística es una antigüedad. De cada diez empleos generados en los últimos cinco años en los medios locales, uno fue en esa condición. Los demás son en negro, o con figuras ilegales para la actividad, como ser obligados a registrarse ante el fisco como autónomos y a firmar contratos basura.

Otro truquito es hacer firmar recibos de sueldo por montos que no son los que se pagan en realidad, y a quien firma esos comprobantes expresando su disconformidad, lo echan.

Perfil empresario: El perfil promedio de los propietarios de medios de esta provincia es el de aventureros que se embarcan en esto con un fin muy claro: ver cuánta guita (lana) le pueden sacar al Estado. Los "proyectos" de medios y productoras se reducen a esto: ir a la oficina de Información Pública y ver cuánto les van a dar. Si les cierran los números, el proyecto se hace. Si no, no.

Hay diarios que fueron lanzados así, y a los que siempre les convino vender poco, ya que vendiendo diez ejemplares o mil recibían la misma pauta publicitaria del Estado, pero con la diferencia de que en el segundo caso gastan más en papel y otros insumos.

Luego, maximizan las ganancias con la explotación laboral.

Libertad de prensa: Hoy no existe el nivel de persecución de cuando estaba el gordo puto del que te hablé, pero esta libertad sigue estando encerrada dentro de la libertad de empresa. Y al no haber empresarios periodísticos, sino gurkas como los que describí antes, el espacio que queda es muy estrecho.

Cláusula de conciencia: Existe, pero no es lo mismo que allá. Ustedes la tienen garantizada en la Constitución, que dice que los periodistas no pueden ser obligados a participar de la elaboración de informaciones que vayan contra sus principios. Acá no está escrita en ningún lado, pero consiste en que si uno se niega a participar de una campaña de su medio, lo mandan a la conciencia de la lora.

Formación profesional: Me preguntabas si acá el prestigio y popularidad de los periodistas están asociados a parámetros de formación académica y/o trayectorias marcadas por la ética. Para que entiendas mejor, te mandé varias grabaciones del programa de radio más escuchado de las mañanas en Resistencia.

Publicidad oficial: No, no hay regulación alguna para la distribución de esos fondos. Hay, por ejemplo, un señor que venía cobrando más de 200.000 pesos mensuales del Estado provincial y sus organismos. ¿Cómo decís?¿Que si no hay regulación podría ocurrir que alguien se haya enriquecido pautándole mucha plata a amigos para después cobrar suculentos retornos? No, no creo, che.

Investigaciones: Sí, en los medios de acá se investiga mucho. Principalmente, se investiga cómo evadir obligaciones con los trabajadores, el fisco y la seguridad social.

Seguridad: Se trabaja en muy buenas condiciones de seguridad. El año pasado nomás hubo un problemita, cuando dos bandas semimafiosas se pelearon y acuchillaron a un periodista que hacía una cobertura del asunto.

La investigación no llegó a nada, pero el caso era súper difícil de resolver, ya que los hijos de puta apuñalaron a nuestro compañero en una zona inhóspita (la peatonal de la ciudad), a una hora de desolación (las nueve de la mañana de un viernes), sin testigos (sólo unas cien personas alrededor) y por sorpresa (los grupos enfrentados venían adelantando el choque con apenas cuatro días de antelación).

Respaldo legislativo: Sí, lo tenemos. La Legislatura, indefectiblemente, todos los años sirve sandwichitos en el Día del Periodista.

Acción gubernamental: Es de total respaldo a los periodistas. Cuando acuchillaron a aquel compañero, el gobernador y sus ministros fueron al hospital y se sacaron fotos con él.

Resguardo judicial: Es total. Por ejemplo, la investigación del apuñalamiento está explorando la pista iraní en el caso, por eso llevamos casi un año sin saber nada.

Y en lo laboral, la justicia también nos re-banca. Este viernes, sin ir más lejos, nos vamos a manifestar en apoyo de un dictamen de la Procuración General, que dice que los periodistas no deben ser indemnizados cuando los despiden si no tienen carné profesional. ¿Y sabés cuántos periodistas tienen acá carné? Nadie. ¿Sabés por qué? Porque al trámite lo hacés si querés, pero tenés que estar en blanco. O sea que si estás en negro, te pueden rajar sin problemas.

Lo bueno que también tiene esto es que los pocos empresarios que todavía tienen gente en blanco, van a aprender que no les conviene, y van a empezar a negrear también.

¿Que por qué entonces no hablamos con los jueces de la Corte provincial? Porque los que manejan todo ahí eran funcionarios del gobierno que más nos persiguió.

Sí, en serio, acá se puede ser amigo de un gobernador y al día siguiente ser juez.

Apoyo social: Es poco, porque en realidad la gente se imagina que ganamos bien y la pasamos bomba, porque, salvo excepciones, nadie nos publica las denuncias sobre todos estos temas, ni las convocatorias a manifestarse.

Ya sé que, a esta altura, te estás preguntando para qué mierda entonces laburamos de esto. Mirá, yo no sabía explicarlo bien hasta que en 2002 me tocó viajar a Castelli para hacer una nota en el hospital de ahí. Era un desastre ese lugar, parecía un hospital de campaña en alguna guerra africana del siglo XIX.

Ahí, un médico recién recibido me contó, como una anécdota del montón, que unos días antes estaban operando a una mujer con peritonitis, y en plena cirugía se cortó el suministro eléctrico. Como no tenían grupo electrógeno para suplir a la red, eso era una condena a muerte para la paciente.

Pero entonces una enfermera salió, y volvió con su motito. La hizo arrancar en el quirófano, y encendió la luz. Un humo asqueroso llenó enseguida el recinto. Adiós asepsia, adiós abecé de un procedimiento quirúrgico, adiós mundo ideal aprendido en la universidad.

Adiós todo, pero la mujer se salvó.

A veces, muy de vez en cuando, los periodistas de este hoyo también salvan a alguien, o a algo, con las zapatillas hundidas en la mierda. Y además, no sabés el placer que da cuando también lográs hundirles un dedo en el orto a los que nos viven cagando.

Bueno, Ernesto, espero que te sirva.

Un abrazo.

Yasduit Pepe

jueves, 4 de octubre de 2007

La política del capital, los gobiernos y la gente: más claro, echale agua

Una mirada a los conflictos en Pascua Lama,
Pelambres, Celco y las represas en Aysén


La guerra del agua
Los principales problemas medioambientales de los últimos años tienen un denominador común en Chile: el agua. Pequeñas-grandes luchas se libran en su nombre en todo el territorio. Y en todas el conflicto es el mismo: la mercantilización de los recursos hídricos versus las dificultades para una participación ciudadana real en la toma de decisiones. La realidad chilena echa por tierra el pronóstico de que en el futuro las guerras serán por agua. Suena incluso a broma de mal gusto. Porque aquí -desde hace tiempo y sin armas convencionales- se vienen librando pequeñas y grandes batallas por el vital líquido. Los adversarios son concretos: quienes quieren mantener la cantidad y calidad de los recursos versus quienes abogan por su uso productivo intensivo. ¿Tiene hoy Chile mecanismos efectivos y democráticos para resolver estas diferencias? Todo indica que no. Porque "bajo el agua" hay un Estado que considera los recursos hídricos como estratégicos, pero que los entrega completamente a la administración privada y existe no sólo una clara desigualdad de condiciones para la participación y ejercicio del poder entre los involucrados, sino una diferencia de visiones sobre cómo construir nuestra sociedad.


El mercado del agua
El Código Civil, en su artículo 595, establece que "todas las aguas son bienes nacionales de uso público" y su dominio pertenece a la nación toda (sic). Letra muerta al establecer la Constitución que "los derechos de los particulares sobre las aguas, reconocidos o constituidos en conformidad a la ley, otorgarán a sus titulares la propiedad sobre ellos". De hecho, el sitio web de la Dirección General de Aguas posee un link titulado "Mercado de Derechos", que en su interior posee otro rotulado "Mercado del Agua". Y es que el código (modificado en 2005) establece que al obtener alguien la administración del recurso, el caudal solicitado pasa a ser de su propiedad y se puede hacer de él, a perpetuidad y gratuitamente, lo que se quiera (siguiendo, de todas formas, ciertas normas en torno al cambio físico y biológico). "Lo que el Código de Aguas de 1981 produjo fue la acumulación de este recurso natural en pocas manos, primero de chilenos, que luego lo vendieron a las transnacionales del agua", dice Sara Larraín, del Programa Chile Sustentable, quien asegura que el principal instrumento de administración de los recursos hídricos es inequitativo y antidemocrático.
Similar opinión tiene Juan Pablo Orrego, coordinador internacional de la ONG Ecosistemas: "Es impresionante, basta que una empresa tenga los derechos de agua constituidos en un río y eso le permite al final avasallar una cuenca entera, ecológicamente exquisita, habitada por un pueblo indígena precolombino", señala, recordando su experiencia con la construcción de Pangue y Ralco, lucha que derivó en que se levantaran sólo dos de las siete represas que Endesa tenía originalmente proyectadas para el río Bío Bío. Hoy, casi un 80% de los derechos no consuntivos otorgados pertenecen a una sola empresa, Endesa Chile. Otro dato relevante es que más de un 30% de la electricidad del país la consume la minería. Un volumen similar, el sector industrial.
Para el director general de Aguas, Rodrigo Weisner, el sistema no es un problema: "Mercados del agua existen en todo el mundo y existen en países en que la intervención estatal y los permisos que se otorgan para el agua son precarios. En segundo lugar, el mercado es un buen mecanismo para la reasignación del recurso y a mi juicio la más importante, porque el mercado entrega una señal de precios que es un muy buen indicador desde el punto de vista de la escasez del bien en general... No es bueno que el agua sea gratis en su uso y en exceso todo lo que es gratis se mal usa", señala. Pese a eso, el Gobierno tiene claridad de que hay un problema de método en la asignación y que no basta con administrar los recursos hídricos con un sentido propietarista. En su discurso del 21 de mayo de 2006 lo dijo la Presidenta Bachelet: "Ningún proyecto de inversión podrá pretender hacerse rentable a costa del medio ambiente. Tampoco evaluaremos proyectos aislados, sino que incorporaremos el ordenamiento territorial, el manejo integrado de cuencas, como eje de nuestra nueva política". El investigador de la Cepal Axel Dourojeanni sostiene que -sin embargo- "en Chile hay demandas claras para que las cuencas se gestionen de manera más coordinada. Son demandas que provienen de los usuarios de los sectores productivos y del agua, de actores que ya están siendo afectados por una gestión insuficiente de las intervenciones de las cuencas".
Un caso dramático es el de Copiapó, cuyo tranque de acumulación Lautaro se secó durante este verano, a pesar de que según las autoridades la entrega de derechos se ha hecho en conformidad con la legislación. Y cuando hay agua, muchos copiapinos la sacan de sifones, reclamando entre dientes que la culpa de su situación la tiene el "sueldo de Chile". Una opinión distinta tiene Rodrigo Weisner, para quien "en caso alguno es la actividad minera -en este caso puntual- el motivo de la sequía. Siempre son causas meteorológicas, nunca responsabilidad de una empresa".
SEIA versus Tribunales
"Agua sí, oro no". "Queremos trabajo". "El agua no se vende". Las paredes se han trasformado en el espacio público de discusión. En la Cuenca del Valle del Río Huasco el proyecto de oro Pascua Lama se sitúa en la cima de la cordillera y amenaza con afectar irremediablemente la calidad y cantidad de las aguas que escurren a la vera del sinuoso camino que corta Chile en ese tramo. Los pobladores saben que el escaso recurso hídrico es fundamental para su economía de regadío y se movilizaron ante la idea de mover tres glaciares para extraer el oro. Hoy, Barrick con su SEIS (Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental) aprobado espera iniciar construcción a principios de 2008. Mauricio Ríos se mantiene desde el principio en la pelea por evitar que muera el valle, lo que para él y muchos pasa por que no se concrete el proyecto. Es presidente del Consejo de Defensa del Valle del Huasco y como muchos no se considera ambientalista y defiende lo que cree propio. Para ellos, es un tema de supervivencia. "Esto es grave, el agua del valle nace allá. Cuando se presentó el estudio los servicios públicos hicieron muchas observaciones, pero al final igual se aprobó el proyecto", dice. No es extraño. De los estudios mineros sometidos al SEIA, 23 se han aprobado y cero se han rechazado. Esta especie de certeza en la aprobación minera preocupa: Barrick, informa Ríos, es parte de una megaavanzada transnacional para desarrollar 54 proyectos en la majestuosa y blanca montaña en esa zona del país. Dicen los críticos que esta situación permisiva es coherente con la doctrina Frei, estrenada durante la inauguración de la cuestionada central Pangue el 6 de marzo de 1997: "Ninguna inversión se detendrá por consideraciones ambientales", acorde con el instructivo presidencial Nº 1161 del 28 de agosto de 1996, donde dictaminara que los funcionarios públicos no están para determinar si los proyectos de inversión se hacen o no, sino "para lograr que ellos se realicen ajustándolos a la ley ambiental". Esto en contradicción con la Ley 19.300, que establece, claramente, que las alternativas son rechazar o aprobar. Consultado por el SEIA, Fernando Crisosto, gerente de Asuntos Externos de Minera Los Pelambres, dice que "definitivamente creemos que estos sistemas permiten al país una institucionalidad que vela por los derechos de los distintos interesados, tanto los particulares como los intereses de tipo ambiental o de desarrollo para el país. Reconocemos en los servicios del Estado a organismos técnicos altamente competentes". Las estadísticas le dan la razón. El SEIA, al igual que a gran parte de este tipo proyectos, los ha favorecido. Donde no les ha ido bien hasta ahora, como en Pascua Lama, es en el ámbito judicial. Un litigio con el agricultor Víctor Ugarte por el derecho a usar las aguas mantiene en vilo el proyecto del tranque de relave El Mauro, con un 95% de avance, pero que fuera detenido a fines de agosto por orden judicial. Los críticos plantean que además de usar la poca agua disponible, el tranque contaminará las napas freáticas. Para Crisosto, estos temores chocan con la realidad. "El Proyecto Mauro, considerando el sistema de tuberías para el transporte de relaves y recuperación de aguas industriales y su recirculación a proceso a 60 kms de distancia, requiere una inversión de aproximadamente 500 millones de dólares. De diez gotas de agua usadas para el proceso de concentración, sólo dos son de agua fresca y las ocho restantes son aguas recirculadas".
Guerra total en Caimanes
En Caimanes, el poblado más cercano al proyecto de Pelambres, el uso del agua por parte de la minera de los Luksic los tiene completamente divididos. La junta de vecinos histórica, la Nº 4, concentra a los opositores. La Nº 5 nació hace tres años y está integrada por quienes lo apoyan, fundamentalmente trabajadores y gente vinculada a la compañía. La guerra por el agua es brutal. "Si comienza a operar el relave tendremos que irnos. Incluso le entregamos una carta a la Presidenta planteando la solicitud de Caimanes, porque encontramos que no es justo que la gente se tenga que ir cuando ha vivido toda una vida aquí", reclama Mireya Ardiles, presidenta de la junta Nº 4, pensando que seguirán la misma suerte que El Mauro, porque donde se construye el relave, antes vivía gente.
Carlos Cortés, hijo del presidente de la junta Nº 5, opina lo contrario. Vivía en Santiago pero con el proyecto regresó. "Quería volver a mi tierra y gracias a El Mauro pude venir", cuenta este relacionador público en la flamante sede vecinal, única instalación comunitaria que cuenta con Internet, gracias a un fondo especial que instituyó la empresa. Entrega una carpeta con datos hídricos históricos que muestran que la sequía que hoy vive el pueblo es cíclica y que no se puede achacar a Pelambres. El dossier también incluye un trabajo básico de inteligencia que consigna cómo los dirigentes opositores son todos parientes y que entre seis se distribuyen los cargos directivos de las principales organizaciones. La batalla no tiene tregua. En gran parte de estos conflictos la diferencia de gestión entre las empresas y las comunidades es abismal. Por ello muchas veces recurren al apoyo de organismos profesionales, algo resistido por las empresas que critican a los activistas pagados, tanto nacionales como extranjeros. "Los que se ganan la vida en esto", como diría Bernardo Matte representando un pensamiento de la elite económica. Las que no dejan producir, que no dejan dar trabajo. Las empresas quieren relacionarse sólo con las comunidades. Pero normalmente la ciudadanía de los territorios donde se instalan megaproyectos no tiene los recursos, el conocimiento técnico ni la experiencia para enfrentarse en igualdad de condiciones a grandes compañías.

"Esperamos un aporte constructivo de las ONG, sabemos que hay temas que desarrollar, conversar, mejorar y esperamos que su aporte ayude al progreso y el bien del país", explica Angelo Romano, gerente de Asuntos Públicos de Arauco, en la Región de Los Lagos. La comunidades, en tanto, han debido especializarse. Los agricultores del Valle del Huasco y Caimanes se vieron obligados a adentrarse en el conocimiento del proceso del oro y el cobre, el uso de cianuro y los impactos de la gran minería, los habitantes de Valdivia sobre las celulosas, los riles y el luchecillo que desapareció, y hoy patagones de la Región de Aysén saben de hidroelectricidad, y los impactos ambientales y sociales de las represas y líneas de alta tensión. Y es que el Estado ve esto como un conflicto entre privados. Ello pese a declaraciones como las del gerente general de Endesa Chile, el español Rafael Mateo, quien en la Junta de Accionistas de abril de este año dijo: "Estamos colaborando con el ente regulador para que se establezcan normas acordes a nuestros intereses".

Para muchos la participación ciudadana es sólo un "gesto" para que el proceso parezca democrático. ¿Un botón? El proyecto de la planta de aluminio en Aysén (Alumysa), con un costo de 2 mil 750 millones de dólares, constaba de 24 tomos de información, cuadros y anexos. "¿Quién puede revisar eso? ¿Podemos hablar, en estos casos, de real participación ciudadana? Las comunidades afectadas dicen que no.


Visiones contrapuestas

La guerra del agua en Valdivia es paradigmática. Celco fue para algunos la gran oportunidad de industrializar la zona. "Éste era el proyecto que faltaba. Más de 10 mil trabajadores en dependencia directa de Celulosa Arauco y Valdivia", dice Hugo Ceballos, representante de los forestales que prestan servicios a la empresa de Angelini. Pero la promesa de derrotar el desempleo en San José de la Mariquina (donde se emplaza la planta), choca con la realidad. Cuando la Presidenta Michelle Bachelet firmó el decreto de creación de la Región de Los Ríos, en marzo de este año, la prensa local tituló: "Mariquina quiere derrotar el desempleo".

La contaminación ha marcado esta zona y parte de la población pone en duda si su tierra vale el desarrollo prometido. "Acá está involucrado el bien común. Porque cuánto tiene de duración una planta de celulosa, ¿20 años? O sea, con todo el impacto que tienen asociado las plantaciones exóticas para los suelos, los cursos de aguas, etc. Acá estamos hablando de algo de muy corto plazo en términos de desarrollo. El terremoto nos quiso decir algo, uno ve Valdivia y es una ciudad bonita, y sabe que tiene otras posibilidades, no de las chimeneas humeando", dice Ximena Rosales, vocera de Acción por los Cisnes.


Aysén: un conflicto latente

En Aysén, la guerra por el agua se está iniciando. Cinco represas que proyectan Colbún y Endesa, y tres la minera Xstrata, tienen a la región en vilo. Como contraparte, múltiples organizaciones regionales críticas reunidas en la Coalición Ciudadana por Aysén Reserva de Vida. Lo explica Peter Hartmann, director de Codeff: "Aysén desde hace muchos años tiene asociado el concepto de reserva de vida y todos los esfuerzos del Gobierno, del sector privado, de la ciudadanía, han sido dirigidos a concretar esta visión. Y obviamente convertir a la región en la despensa energética no es coherente con ella, porque nada tienen de naturales las represas y las líneas de alta tensión". En tanto, HidroAysén (Endesa y Colbún), gerenciada por Hernán Salazar, no cree que hoy existan problemas con las comunidades. "En Aysén actualmente no hay conflictos", dice, a pesar de las diversas manifestaciones que se han organizado hasta ahora.

Patricio Segura Ortiz,
el lunes 1º de octubre de 2007
en La Nación (de Chile)

jueves, 30 de agosto de 2007

De Quincey, la conciencia, y la medida de lo posible

Borges dijo que debía muchísimo a De Quincey y que no destacaba ningún aspecto de la obra del escritor inglés, porque si señalara algún título parecería que desechaba o repudiaba otros. Y dijo también que de él aprendió que a nuestros ojos los asuntos menores del universo han de ser espejo de los mayores. Quizá se refería a parráfos como éste:

... era uno de esos profesionales anómalos de los estadios más bajos del derecho que -¿cómo decirlo?- por razones de prudencia o de necesidad no se permiten el lujo de disfrutar de una conciencia demasiado delicada (sería posible abreviar mucho la perífrasis, pero eso lo dejo a gusto del lector); en muchos oficios, una conciencia significa una carga más onerosa que una esposa o un coche; y así como la gente habla de "deshacerse" de sus coches, me imagino que mi amigo el señor ... se había deshecho de su conciencia durante un tiempo, sin duda con la intención de volver a poseer una en cuanto le fuera posible.




Thomas De Quincey, en
Las confesiones. Suspiria de profundis

domingo, 24 de junio de 2007

La economía es el reino de la necesidad y la casualidad

Entre las numerosas virtudes de Federico Engels, su enorme capacidad didáctica no era la menor. No por nada fue el primero y el más admirable de los divulgadores del marxismo. Aquí, el Viejo explica las complejas relaciones de los seres humanos con la economía, hasta hoy gobernadas por la violencia, el caos, la improvisación... siguen las firmas. Al leer esto se lamenta doblemente que los izquierdistas en general y los marxistas en particular se hayan educado por casi un siglo con el nefasto Diamat stalinista (Y que muchos lo sigan haciendo).

El desarrollo político, jurídico, filosófico, religioso, literario, artístico, etc., descansa en el desarrollo económico; pero todos ellos repercuten también los unos sobre los otros y en su base económica. No es que la situación económica sea la causa, lo único activo, y todo lo demás efectos puramente pasivos. Hay un juego de acciones y reacciones, sobre la base de la necesidad económica, que se impone siempre, en última instancia. El Estado, por ejemplo, actúa por medio de los aranceles protectores, el librecambio, el buen o mal régimen fiscal; y hasta la mortal agonía y la impotencia del filisteo alemán por efecto de la mísera situación económica de Alemania desde 1648 hasta 1830, y que se revelaron primero en el pietismo y luego en el sentimentalismo y en la sumisión servil a los príncipes y a la nobleza, no dejaron de surtir su efecto económico. Fue éste uno de los principales obstáculos para el renacimiento del país, que sólo pudo ser sacudido cuando las guerras revolucionarias y napoleónicas vinieron a agudizar la miseria crónica. No es, pues, como de vez en cuando, por razones de comodidad, se quiere imaginar, que la situación económica ejerza un efecto automático; no, son los mismos hombres los que hacen la historia, aunque dentro de un medio dado que los condiciona, y a base de las relaciones efectivas con que se encuentran, entre las cuales las decisivas, en última instancia, y las que nos dan el único hilo de engarce que puede servirnos para entender los acontecimientos son las económicas, por mucho que en ellas puedan influir, a su vez, las demás, las políticas e ideológicas.

Los hombres hacen ellos mismos su historia, pero hasta ahora no con una voluntad colectiva y con arreglo a un plan colectivo, ni siquiera dentro de una sociedad dada y circunscrita. Sus aspiraciones se entrecruzan; por eso en todas estas sociedades impera la necesidad, cuyo complemento y forma de manifestarse es la casualidad. La necesidad que aquí se impone a través de la casualidad es también, en última instancia, la económica. Y aquí es donde debemos hablar de los llamados "grandes hombres". El hecho de que surja uno de éstos, precisamente éste y en un momento y un país determinados, es, naturalmente, una pura casualidad. Pero si lo suprimimos, se planteará la necesidad de remplazarlo, y aparecerá un sustituto, más o menos bueno, pero a la larga aparecerá. Que fuese Napoleón, precisamente ese corso, el dictador militar que exigía la República Francesa agotada por su propia guerra, fue una casualidad; pero que si no hubiese habido un Napoleón habría venido otro a ocupar su puesto, lo demuestra el hecho de que siempre que ha sido necesario un hombre: César, Augusto, Cromwell, etc., (…) Otro tanto acontece con las demás casualidades y aparentes casualidades de la historia. Y cuanto mas alejado esté de lo económico el campo concreto que investigamos y más se acerque a lo ideológico puramente abstracto, más casualidades advertiremos en su desarrollo, más zigzagueos presentará la curva. Pero si traza usted el eje medio de la curva, verá que cuanto más largo sea el período en cuestión y más extenso el campo que se estudia, más paralelamente discurre este eje al eje del desarrollo económico.

Federico Engels,
fragmento de una carta a W. Gropius, en 1895.
Imagen tomada de www.danza.es

viernes, 11 de mayo de 2007

cosmología política: ninguno de nosotros sabrá nunca si vive o no dentro de un zapallo

EL ZAPALLO QUE ERA COSMOS

Érase un zapallo creciendo solitario en ricas tierras del Chaco. Favorecido por una zona excepcional que le daba todo, criado con libertad y sin remedios fue desarrollándose con el agua natural y la luz solar en condiciones óptimas, como una verdadera esperanza de la Vida. Su historia íntima nos cuenta que iba alimentándose a expensas de las plantas más débiles de su contorno, darwinianamente; siento tener que decirlo, haciéndolo antipático. Pero la historia externa es la que nos interesa, ésa que sólo podrían relatar los azorados habitantes del Chaco que iban a verse envueltos en la pulpa zapallar, absorbidos por sus poderosas raíces.
La primera noticia que se tuvo de su existencia fue la de los sonoros crujidos del simple natural crecimiento. Los primeros colonos que lo vieron habrían de espantarse, pues ya entonces pesaría varias toneladas y aumentaba de volumen instante a instante. Ya medía una legua de diámetro cuando llegaron los primeros hacheros mandados por las autoridades para seccionarle el tronco, ya de doscientos metros de circunferencia; los obreros desistían más que por la fatiga de la labor por los ruidos espeluznantes de ciertos movimientos de equilibración, impuestos por la inestabilidad de su volumen que crecía por saltos.
Cunde el pavor. Es imposible ahora aproximársele, porque se hace el vacío en su entorno, mientras las raíces imposibles de cortar siguen creciendo. En la desesperación de vérselo venir encima, se piensa en sujetarlo con cables. En vano. Comienza a divisarse desde Montevideo, desde donde se divisa pronto lo irregular nuestro, como nosotros desde aquí observamos lo inestable de Europa. Ya se apresta a sorberse el Río de la Plata.
Como no hay tiempo de reunir una conferencia panamericana -Ginebra y las cancillerías europeas están advertidas-, cada uno discurre y propone lo eficaz. ¿Lucha, conciliación, suscitación de un sentimiento piadoso en el Zapallo, súplica, armisticio? Se piensa en hacer crecer otro zapallo en el Japón, mimándolo para apresurar al máximo su prosperación, hasta que se encuentren y se entredestruyan, sin que, empero, ninguno sobrezapalle al otro.
¿Y el ejército? Opiniones de los científicos; qué pensaron los niños, encantados seguramente; emociones de las señoras; indignación de un procurador, entusiasmo de un agrimensor y de un toma-medidas de sastrería; indumentaria para el Zapallo; una cocinera que se le planta delante y lo examina, retirándose una legua por día; un serrucho que siente su nada. ¿Y Einstein?; frente a la facultad de medicina alguien que insinúa: ¿purgarlo? Todas estas primeras chanzas habían cesado. Llegaba demasiado urgente el momento en que lo que más convenía era mudarse adentro. Bastante ridículo y humillante es el meterse en él con precipitación, aunque se olvide el reloj o el sombrero en alguna parte y apagando previamente el cigarrillo, porque ya no va quedando mundo fuera del zapallo.
A medida que crece es más rápido su ritmo de dilación; no bien es una cosa ya es otra; no ha alcanzado la figura de un buque que ya parece una isla. Sus poros ya tienen cinco metros de diámetro, ya veinte, ya cincuenta. Parece presentir que todavía el cosmos podría producir un cataclismo para perderlo, un maremoto o una hendidura de América. ¿No preferirá, por amor propio, estallar, astillarse, antes de ser metido dentro de un Zapallo? Para verlo crecer volamos en avión; es una cordillera flotando sobre el mar. Los hombres son absorbidos como moscas; los coreanos, en la antípoda, se santiguan y saben su suerte es cuestión de horas.
El Cosmos desata, en el paroxismo, el combate final. Despeña formidables tempestades, radiaciones insospechadas, temblores de tierra, quizá reservados desde su origen por si tuviera que luchar con otro mundo.
"¡Cuidaos de toda célula que ande cerca de vosotros! ¡Basta que una de ellas encuentre su todocomodidad de vivir!! ¿Por qué no se nos advirtió? El alma de cada célula dice despacito: "yo quiero apoderarme de todo el ‘stock’, de toda la ‘existencia en plaza’ de Materia, llenar el espacio, y, tal vez, los espacios siderales; yo puedo ser el Individuo-Universo, la Persona Inmortal del Mundo, el latido único". Nosotros no la escuchamos ¡y nos hallamos en la inminencia de un Mundo de Zapallo, con los hombres, las ciudades y las almas dentro!
¿Que puede herirlo ya? Es cuestión de que el Zapallo se sirva sus últimos apetitos para su sosiego final. Apenas le faltan Australia y Polinesia. Perros que no vivían más que quince años, zapallos que apenas resistían uno y hombres que raramente llegaban a los cien… ¡Así es la sorpresa! Decíamos: es un monstruo que no puede durar. Y aquí nos tenéis adentro. ¿Nacer y morir para nacer y morir…?, se habrá dicho el Zapallo: ¡oh, ya no! El escorpión, cuando se siente inhábil o en inferioridad se pica a sí mismo y se aniquila, parte al instante al depósito de la vida escorpiónica para su nueva esperanza de perduración; se envenena sólo para que le den vida nueva. ¿Por qué no configurar el Escorpión, el Pino, la Lombriz, el Hombre, la Cigüeña, el Ruiseñor, la Hiedra, inmortales? Y por sobre todos el Zapallo, Personación del Cosmos, con los jugadores de póker viendo tranquilamente y alternando los enamorados, todo en el espacio diáfano y unitario del Zapallo.
Practicamos sinceramente la Metafísica Cucurbitácea. Nos convencimos de que, dada la relatividad de las magnitudes todas, nadie de nosotros sabrá nunca si vive o no dentro de un zapallo y hasta dentro de un ataúd y si no seremos células del Plasma Inmortal. Tenía que suceder: Totalidad todo Interna, Limitada, Inmóvil (sin Traslación), sin Relación, por ello sin Muerte.
Parece que en estos últimos momentos, según coincidencia de signos, el Zapallo se alista para conquistar no ya la pobre Tierra, sino la Creación. Al parecer, prepara su desafío contra la Vía Láctea. Días más, y el Zapallo será el ser, la realidad y su Cáscara. (El Zapallo me ha permitido que para vosotros -queridos cofrades de la Zapallería- yo escriba mal y pobre su leyenda y su historia).
Vivimos en ese mundo que todos sabíamos, pero todo en cáscara ahora, con relaciones sólo internas y, así, sin muerte. Esto es mejor que antes.




Macedonio Fernández

martes, 1 de mayo de 2007

El día internacional de los trabajadores


"Si creen que ahorcándonos podrán
acabar con el movimiento obrero ...
¡entonces ahórquennos!
Aquí pisotean una chispa, pero allí y allá,
detrás de ustedes, frente a ustedes, y por todas partes,
las llamas surgirán. Es un fuego subterráneo.
No lo podrán apagar".

Albert Spies (ejecutado en Chicago el 11 de noviembre de 1887)


E l 1º de mayo no ha de ser una fecha ritual, sino el recordatorio de la necesidad de un vínculo solidario entre los trabajadores, entre los miembros de la clase que sostiene al mundo con su trabajo, pero que no dispone de los bienes ni de las riquezas que crea. La clase universal por excelencia, porque la infinita extensión de la explotación la aumenta cada día. El 1º de mayo, día internacional de los trabajadores, ha de ser el recordatorio y el anuncio de que no hay dios ni ley natural que condene a la humanidad a la miseria y la locura, porque un mundo mejor está en sus manos, en las manos de los trabajadores.

miércoles, 28 de marzo de 2007

Amadas niñas

El rey Arturo, ese que en nuestras nociones es personaje histórico y mito en forma indistinta, no era en su tiempo lo uno ni lo otro. En una tierra de bárbaros que peleaban por su espacio vital, él lo era como el que más, y sólo resaltaba una diferencia: tenía política y estrategia para conseguirlo. Por lo demás, era un guerrero cruel, un jefe recio, y un cerdo fornicador que tomaba lo que quería, en la medida y el lugar que le viniera en gana.
Así es que cuando sus asesores (llamados caballeros para la leyenda) le dijeron que era imperioso que adquiriera mujer legítima, más que nada para tener una descendencia ídem, Arturo no quiso saber nada. ¿Esposa oficial? Un animal de esa clase sólo podía traerle problemas. Huyó del compromiso todo lo que pudo, pero al final debió rendirse ante la evidencia. El espacio vital se expandía, en número de nobles que le rendían vasallaje era cada vez más numeroso, y la cantidad de ex enemigos que se aliaban con él constituían una comunidad extensa que nada tenía que ver con la "mesa redonda" de los cuentitos. Un conglomerado semejante no podía perpetuarse sólo con un rey, ya necesitaba un heredero al que nadie pudiera discutir. Entonces Arturo aceptó tomar una mujer que estaría por encima de todas las demás, de entre un "cast" conformado por las hijas de todos los notables conocidos. Puso sólo una condición: la elegida sería la que respondiera claramente una pregunta que él le haría, y sólo satisfecho su interrogante habría de casarse.
Comenzó el desfile de postulantes, algunas muy bellas, otras muy deseables, unas cuantas bastantes fuleras (eran inglesas) y a cada una Arturo preguntó: "¿Qué es lo que quieren realmente las mujeres?". Obtuvo respuestas de todo tipo, ingenuas, especuladoras, estúpidas, tipo multiple choice, quizá alguna verdadera, pero agotada la panoplia de mujeres, ninguna supo satisfacer su curiosidad, que a esta altura ya era una cuestión de estado.
Sin embargo, quedaba aún una mujer, una señora cuarentona, de apariencia bastante estropeada, a la que Arturo hizo la pregunta, ya levantándose de su sitial y más pensando en las batallas de mañana que en la duda que no había podido develar hoy. Y ella respondió: -Las mujeres queremos ser soberanas de nuestra propia vida. El rey se detuvo, conmovido, y casi inconscientemente asintió: "Esa es la respuesta de la madre de mi heredero", dijo. A su pesar, de inmediato se dio cuenta de que había elegido a una vieja fea, y quizá ya infértil, que no le gustaba y que difícilmente podría garantizarle hijo, al fin de cuentas la cuestión que lo había llevado hasta allí. Entonces rápidamente, y en democrático acuerdo consigo mismo, declaró fallida la búsqueda y desierto el premio.
Pero la ganadora, y muchos de los nobles presentes, que eran recientes aliados de Arturo, reclamaron que cumpliera su palabra. La respuesta había sido satisfecha, y él estaba en deuda con la mujer. La cosa se ponía políticamente incorrecta, y los caballeros aconsejaron a Arturo que se hiciera cargo de la situación, pero él se negaba redondamente. Entonces sir Lancelot, uno de sus mejores y más fieles vasallos, se ofreció a casarse por él. Si la mujer aceptaba, se podría conformar también a los nobles levantiscos, que de todas formas tendrían a su candidata en un sitio privilegiado de la corte. El rey estuvo de acuerdo e hizo la oferta, que fue aceptada.
El casamiento se consumó de inmediato, y ya en los aposentos matrimoniales, la mujer dijo a sir Lancelot: "Eres un hombre valiente y leal. Por mi parte, soy una hechicera, y puedo y quiero premiar tu conducta. Puedo cambiar mi aspecto decrépito a voluntad, y durante nuestra convivencia puedo ser la más hermosa de las mujeres para ti durante medio día cada jornada. ¿Quieres que lo sea durante el día, o durante la noche?

Lancelot meditó unos instantes y recordó la sentencia de la bruja: "Las mujeres queremos ser soberanas de nuestra propia vida". Entonces respondió: "Lo que tú decidas será lo mejor". La bruja le dijo: "Además de leal y valiente, eres inteligente. Creo que te mereces que sea la más hermosa, siempre". Y de inmediato se transformó en una preciosa y virginal muchacha que por muchos, muchos años hizo las delicias del audaz caballero...
Por supuesto, una historia como esta no puede ni debe terminar sin una...
Moraleja: no importa si una mujer es la más bella o un adefesio horrible, porque siempre, siempre, será una bruja. ;-)

lunes, 5 de marzo de 2007

El mundo es un pañuelo, Google es Gran Hermano, y el capital es el papá de todos


¿Hallazgo arqueológico con Google Earth?

Una arquitecta española, intrigada con una mancha que veía en la foto satelital, encontró lo que podrían ser los restos de un gigantesco poblado romano

(infografía de La Nación)



Llevaba 15 días intrigada con una mancha que había visto navegando con Google Earth por el Mar Menor. Ayer se decidió y lo notificó a la Dirección General de Cultura de Murcia, España. La arquitecta Concha Roca había descubierto indicios de lo que podría ser un gigantesco poblado romano fortificado (...).



El poblado romano de Murcia ya fue descubierto en 2005
El pueblo romano descubierto está sumergido bajo las aguas del Mar menor. Su descubridor fue Jesús González, un informático de Cádiz. En 2005 dejó una marca en Google Earth sobre el posible poblado romano sumergido en el Mar Menor. Lo tituló: «¿Edificios hundidos?».

A las 5.55 horas del 12 de marzo de 2005 Jesús González Rodríguez, un informático gaditano de 25 años, dejó en la comunidad de Google Earth una marca sobre uno de los mapas. Coincide con una mancha paralela a la costa de la Manga que da al Mar Menor. Su post decía «¿Edificios hundidos?». Esta semana recibió un correo anónimo de un internauta que había visto en 20minutos.es la noticia sobre la arquitecta murciana que notificó a la Consejería de Cultura su sospecha de que podría haber un poblado romano en la costa de La Manga.

Ese mismo internauta había estado en Google Earth y había leído el post de Jesús. El informático gaditano se ha puesto en contacto con la redacción de 20minutos en Murcia para reclamar la autoría del descubrimiento (...).



Acusan a Google Earth de cambiar las imágenes de Canarias para ocultar "vergüenzas urbanísticas"
Google Earth, programa que ofrece imágenes aéreas de todo el mundo , ha cambiado las más recientes de las Islas por otras del año 2002.Según el Partido Verde Canario, este cambio responde a un acuerdo con el gobierno para ocultar "destrozos urbanísticos" en la costa.
El Partido Verde Canario denuncia el cambio de las imágenes que ofrece el programa Google Earth por tomas aéreas antiguas de 2002.

Según los ecologistas, este cambio se ha producido por un acuerdo entre la empresa pública cartográfica Grafcan y Google, con el objetivo de "esconder al mundo las numerosas vergüenzas urbanísticas y destrozos que afectan a las islas".

Así, si se comparan las imágenes del archipiélago existentes en Google Earth antes del cambio con las actuales, se observa como en algunas zonas costeras han desaparecido urbanizaciones en primera línea de playa existentes en la actualidad.
La noticia ha sido recogida por numerosos blogs , entre ellos Mangas Verdes, de Manuel M. Almeida , que informa de que el Gobierno de Canarias, responsable de Grafcan, "han derivado cualquier responsabilidad hacia Google". Por su parte, Google ha reconocido en declaraciones al diario digital Canarias Ahora , la existencia de un acuerdo con la empresa cartográfica canaria, aunque "de buenas intenciones". De hecho, Google obtiene las imágenes con las que alimenta Google Earth de infinidad de empresas a lo largo del planeta y no tiene capacidad para comprabar que todas las fotos que adquieren son las últimas (...)

lunes, 12 de febrero de 2007

Monos castigadores


Un grupo de antropólogos, etólogos y otros científicos encerró cinco orangutanes en una jaula, en cuyo centro colocaron una escalera y, sobre ella, un montón de bananas.

Cuando un mono subía a la escalera para agarrar las bananas, los científicos lanzaban un chorro de agua fría sobre los que quedaban en el suelo. Después de algún tiempo, cuando un mono iba a subir la escalera, los otros lo bajaban y lo agarraban a palos. Pasado algún tiempo más, ningún mono subía la escalera, a pesar de la tentación de las bananas, que eran repuestas cada día frescas y aromáticas.

Entonces, los científicos sustituyeron uno de los monos. La primera cosa que hizo el orangután nuevo fue subir la escalera, siendo rápidamente bajado por los otros, que le pegaron. Después de algunas palizas, el nuevo integrante del grupo ya no subió más la escalera. Un segundo mono fue sustituido y ocurrió lo mismo. El primer sustituto participó con entusiasmo de la paliza al novato. Un tercero fue cambiado y se repitió el hecho. El cuarto y, finalmente, el último de los veteranos, fueron sustituido.

Los científicos quedaron, entonces, con un grupo de cinco monos que, aún cuando nunca habían recibido un baño de agua fría, continuaban golpeando a aquel que intentase llegar a las bananas. Si fuese posible preguntar a algunos de ellos por qué le pegaban al que intentaba subir la escalera, con certeza la respuesta sería: "No sé. Las cosas siempre fueron así aquí".

Dátis decuestión, señorita. ¿Nunca escuchó decir "dátis decuestión"?

sábado, 3 de febrero de 2007

Subway bungee jumping


La escena, en el subte, el 19 de enero, tipo 6 de la tarde: un señor que ha salido de La Plata rumbo a Retiro pa tomarse el micro al Chaco, va pacíficamente sentado junto a una ventanilla. Redepente, estación San Juan, sube un grupito de pibes, seis, de 14 o 15, con aspecto de fascinerosos de clase media. Contrariamente a cualquier expectativa del prejuicioso platense, q ve delincuentes juveniles por todos lados (se está poniendo viejo, muy viejo), los péndex no se dirigen ni molestan a ningún pasajero. Un par de ellos se para en el marco de la puerta, y cuando el automático manda el cierre, ponen los pies entre las dos hojas, impidiéndolo parcialmente. Luego, apenas pasada la estación, fuerzan la apertura y uno de ellos, el más bajito, aunque no el menos imponente, se tiende de espaldas en el piso y asoma media cabeza fuera del vagón, dando unos alaridos aterradores, ante la vista risueña de sus colegas. Alguien q logra superar la violenta sorpresa se levanta como para auxiliarlo, o algo así, pero entonces los dos pibes q aguardaban más lejos del marco de la puerta lo paran y le dicen q se siente donde estaba, con gesto casi amable. Sigue el alarido, ahora acompañado por algunas carcajadas de los custodios del deportista suicida, así hasta entrar en Independencia, donde se paran y adoptan correctísima actitud. Al salir de la estación, recomienza el show de terror sports, con la gente asustada, espantada, encantada, hipnotizada, cualquier cosa menos indiferente. En Piedras, con los seis ya de pie a los lados de la puerta, suben tres vigilantes que los encaran en forma directa y autoritaria: -A ver, pibes, ¿qué hacen? –Nada, ¿por?-, la réplica del protagonista del bungee jumping subterráneo. –Se bajan, ya-. Y el vigi más grosso los pecha en dirección al andén, mientras el otro toma a uno de ellos con el tradicional estilo mevatenerqueacompañar. Entonces el subte parte, y sólo veo a los canas q arrean, a patadas, a los pibes hacia una salida. Buscando emociones fuertes y novedosas, los chicos pueden haber hallado una más tradicional... y más violenta.

viernes, 2 de febrero de 2007

Estratagema 29

Si uno se da cuenta (véase la estratagema 18) de que le están derrotando, se realiza una diversión: es decir, se empieza a hablar de repente de algo completamente distinto como si estuviera relacionado con el asunto y fuera un argumento contra el adversario. Esto se hace con cierto comedimiento cuando la diversión aún tiene algo que ver con el thema quaestionis; desvergonzadamente cuando sólo ataca al adversario y no atañe en absoluto al asunto.

Por ejemplo, yo elogiaba el hecho de que en China no existiera una nobleza de cuna y que los cargos sólo se proveyeran en virtud de examina. Mi adversario afirmó que la erudición capacitaba para los cargos tan poco como las prerrogativas del nacimiento (que él estimaba). Las cosas se le pusieron difíciles. Inmediatamente, introdujo la diversión de que en China se aplicaban castigos corporales a todos los estamentos, cosa que relacionó con el hecho de que se bebiera mucho té, y recriminó ambas cosas a los chinos. Quien entrase en todo esto se dejaría desviar y permitiría que le quitaran de las manos la victoria ya conquistada.
La diversión es desvergonzada cuando abandona por completo el asunto quaestionis y empieza diciendo: "Sí, pero por otro lado hace poco usted afirmaba etc., etc.". Este caso se incluye en cierta medida en el "personalizar", del que hablaremos en la última estratagema. Tomado en sentido estricto, es un paso intermedio entre el argumentum ad personam, que examinaremos allí, y el argumento ad hominem.

Toda disputa entre gente vulgar muestra hasta qué punto es, digamos, innata esta estratagema: cuando, por ejemplo, uno le hace a otro recriminaciones personales, éste no responde refutándolas, sino haciendo a su vez recriminaciones personales al primero e ignorando las que le han hecho a él mismo; lo que es tanto como admitirlas. Actúa como Escipión, que no ataca a los cartagineses en Italia, sino en África. Es posible que en la guerra a veces sea apropiada una diversión semejante. Al disputar es mala, puesto que se dejan sin respuesta las recriminaciones recibidas y los oyentes conocen cuánto de malo tienen ambas partes.

Al discutir se puede utilizar, faute de mieux [a falta de algo mejor].



Arthur Schopenhauer,
El arte de tener razón, expuesto en 38 estratagemas
Imagen tomada del blog de Pablo Bravo Hurtado en http://www.buenvivir.org