viernes, 3 de febrero de 2012

Republiquetas sojeras del sur: el caso paraguayo

Tierra arrasada - Documental completo (26 m)

El Paraguay ocupa hoy el sexto lugar como productor mundial de soja, sólo por detrás de EEUU, Brasil, Argentina, Canadá y China, y es el cuarto exportador mundial, luego de EEUU, Brasil, y Argentina. La producción de soja en Paraguay es de 8,3 millones de toneladas, cifra que podría duplicarse con el uso de la tecnología "Intacta RR2 PRO" de la multinacional Monsanto, que este año será aprobada comercialmente en el país.

Esta especie transgénica, dicen los especialistas, superará ampliamente el fenómeno causado en su momento por la soja RR, con resistencia al herbicida glifosato (Roundup), uno de los puntales de la expansión sojera en el cono sur (unos 43.000.000 de hectáreas en Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay). La tecnología "Intacta RR2 PRO", creada solamente para Sudamérica, está asociada al gen Bt (Bacillus Thuringiensis), lo que le brindaría resistencia a insectos lepidópteros como la oruga de la soja (Anticarcia gemmatalis), la oruga falsa medidora (Pseudoplusia includens y Rachiplusia un) y la broca de dos axilas (Crocidosema aporema). Además, hace a la planta resistente al Roundup Ready 2 (glifosato potenciado).

El documental “Tierra arrasada” (Brasil/Paraguay 2009), del director uruguayo Víctor Burgos Barreiro, aporta información sobre el modelo de producción impuesto en el cono sur por cinco poderosas multinacionales (ADM, Bunge, Cargill, Dreyfus y Monsanto), centrado en los efectos causados en Brasil y Paraguay, donde el cultivo de soja transgénica lleva más tiempo implantado y presenta sus niveles máximos de desarrollo.

En todos esos países se da una ocupación de territorios a través de la compra, el alquiler o la apropiación violenta, y se expulsa de sus tierras a comunidades campesinas e indígenas, con el indisimulable apoyo de los poderes estatales.

El monocultivo de soja afecta la autonomía alimentaria de los países, porque desplaza otros cultivos y tiene como destino la elaboración de biocombustibles o la nutrición de animales. Causa además fuerte impacto en los ecosistemas, ya que la plantación de soja transgénica requiere que la vegetación natural sea quemada o arrasada por medios mecánicos. Posteriormente, se usan herbicidas como el glifosato, que destruye toda la vegetación sin afectar las plantas transgénicas. Este agrotóxico, y otros venenos asociados, son de alto nivel de toxicidad para el ser humano (el director destacó que su cortometraje muestra el caso emblemático del niño Silvino Talavera, de una familia campesina de Pirapey, 130 kilómetros de Encarnación, que murió tres días después de que fumigaran la región donde habitaba).

Las fuerzas de seguridad del Estado y las formaciones paramilitares sustentadas por los sojeros controlan las nuevas regiones sojeras y reprimen cualquier tipo de oposición al agronegocio. “Una vez fuimos detenidos más de diez veces en un día. Las regiones sojeras son zonas totalmente militarizadas en las que a cada rato te piden documentos“, recordó Burgos Barreiro. La situación más tensa sucedió cuando el realizador se hallaba haciendo tomas en un predio costero brasileño que había sido deforestado poco antes. “Se hizo la noche y, cuando quisimos salir, estábamos rodeados de camionetas de sojeros. Se dio una persecución por medio del campo y, por suerte, pudimos escapar", contó.



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