sábado, 17 de marzo de 2012

Sabores irresistibles

El periodista, novelista y poeta estadounidense Stephen Crane (su obra más conocida entre nosotros es The red badge of courage, porque John Houston hizo una muy buena peli con ella) se murió muy joven, a los 28. Tiempo de sobra para superar una vida iniciada en la miseria y culminada como destacado corresponsal de guerra, elogiado por Henry James y Joseph Conrad. Y además de un puñado de excelentes novelas, dejó muchos poemas breves de esos que calan hasta los huesos. Este que sigue, para ver de qué estamos hablando, se llama El Corazón...


En el desierto
He visto una criatura, desnuda, salvaje
Que arqueada sobre el suelo
Sostenía su corazón entre las manos.
Y comía de él.
Le dije: —¿Está bueno, amigo?
—Es amargo, amargo—, contestó,
Pero me gusta.
Porque es amargo,
Y porque es mi corazón.