martes, 25 de enero de 2011

Inseguridad y policía asesina: ¿dos problemas, o uno solo?

Se cumplirán dos años sin Luciano

Luciano Arruga tenía 16 cuando fue interceptado por policías bonaerenses del destacamento de Lomas del Mirador, provincia de Buenos Aires. Testigos y peritajes determinaron que el adolescente estuvo en ese lugar y luego en la Comisaria 8º. El próximo 31 de enero se cumplirán dos años de su desaparición, y por esta razón sus familiares y amigos realizarán el sábado 29 un festival con el objetivo de dejar "un contundente mensaje de denuncia dirigido a políticos basura, jueces y fiscales cómplices y policías asesinos".

Dos años después los policías que sin ningún motivo detuvieron, golpearon brutalmente hasta quitarle la vida y lo desaparecieron continúan trabajando en la octava, que en la época de la dictadura fue un centro clandestino de detención cuyo nombre era Sheraton. "Esto es preocupante -afirman los familiares de Luciano-. Es un problema para todos nosotros, usted se podría cruzar con estos asesinos uniformados".

Luciano nació en el barrio 12 de octubre de Lomas del Mirador también conocido como "La villa de los paraguayos". Antes de su desaparición había sido detenido dos veces por la policía bonaerense: en agosto de 2008, cuando cartoneaba en el barrio, por averiguación de antecedentes; un mes después, acusado de robar a tres jóvenes. Cada vez que el adolescente lograba ser liberado por su familia debía pasar la noche en el Policlínico de San Justo por las violentas torturas que recibía en el destacamento de Lomas del Mirador.

Aquella segunda detención enfureció a la madre de Luciano. En su declaración judicial, Vanesa (la hermana de Luciano) cuenta que cuando su madre vio su hijo liberado pero brutalmente torturado entró al destacamento exigiendo los nombres de los policías que se encontraban allí. Ninguno se identificó, y al día siguiente comenzaron las amenazas y las persecuciones al adolescente. Tres meses después, Luciano era subido a un patrullero por última vez, pero ya para no volver más.

El fiscal, los vecinos "de bien" y el gobernador

En la desaparición y asesinato de Luciano Arruga participaron muchos más funcionarios que un grupo de policías: el fiscal Castelli demoró el inicio de la investigaciones durante 35 días. Dos años después, aunque se cambió de fiscal, la causa sigue caratulada como “averiguación de paradero” (a pesar de la presión de la familia, que llegó a presentar tres escritos en la Fiscalía), siguiendo pistas ridículas y declaraciones de chicos de 12 años de edad tomadas ilegalmente en sede policial.

Vanesa Arruga no sólo apunta contra policías y fiscales. Cuando se logró que se investigara el destacamento de Lomas del Mirador, se descubrió que el lugar se había puesto por pedido de los Vecinos en Alerta de Lomas del Mirador (VALOMI), cuyo representante, Gabriel Lombardo, cuando el caso empezó a tomar cierta difusión, salió a declarar en los medios que Luciano "era un villerito que tenía diez mil causas". Más adelante, cuando el grito de justicia se extendió, Lombardo envío un mail a cuanto periodista pudo encontrar. En él expresaba: "Madre traficante e hijo delincuente. ¿Por qué tantos festivales? ¿Para recaudar plata hay que devolver algún vuelto?"

Para un perfil del resto de los vecinos preocupados por la inseguridad, basta con entrar a la página web de VALOMI, donde se puede leer: "Basta de inmigrantes indocumentados que para regularizar su situación delinquen en nuestro país", y expresan su admiración por la policía japonesa porque resuelve disparando directamente a la cabeza.

Finalmente, hay que destacar el papel del gobernador Daniel Scioli. Luego de meses de pedir audiencia, el anunciado encuentro no se concretó. El gobernador se excusó aduciendo inconvenientes en su agenda. “Ya habíamos tenido reuniones con los ministros de Seguridad y de Justicia y ya se habían tratado los mismos aspectos que se volvieron a hablar ahora. Los pedidos fueron los mismos y no se avanzó en absoluto”, insistió Vanesa Arruga.

Además, recordó que “las sospechas principales por la desaparición de mi hermano indican que hubo un secuestro y tortura en el destacamento policial”, y consideró que “es un hecho muy grave que debería tener un urgente tratamiento por parte de las máximas autoridades”. La actitud de Scioli es coherente, si toma en cuenta que desde su gobernación se propone bajar a la edad de imputabilidad a los 14 años, legalizando las futuras violaciones de derechos humanos en la provincia.

No importa cuánto escondan la verdad o ensucien a las víctimas. La pregunta se multiplica y la lucha contra el gatillo fácil se extiende: "¿Dónde está Luciano Arruga?"

lucianoarrugadesaparecido

Decí Mu: Averiguación de paradero. Créase o no, la causa judicial de un desaparecido en democracia como Luciano Arruga (16 años, desaparecido por la policía bonaerense en enero de 2009), sigue caratulada como “averiguación de paradero”. Vanesa, la hermana de Luciano, nos cuenta cómo la policía quiso captarlo como “mano de obra” para delinquir para ellos...