lunes, 4 de diciembre de 2006

Ocho años


En su corcel Flecha juventud,
el pibe se jugó.
Perdió la cabeza y ganó la calle.
Nuevamente supo huir del sargento García
y sus federales.
Y todo por un par de porciones.
Vida de paladín.
En su alocada carrera
camino a su guarida
montaba sobre rieles.
Fue deshojando los pétalos
de su floreado botín
tomado
¡en nombre del hambre!
Subió en la canchita de Haedo,
y agazapado por si el chancho
bajó en Ciudadela.
Y hasta donde le alcanzaran las chirolas,
reclamó:
tres de muzza, una coca
y humana atención.
A puro diente,
viajó mentalmente hacia el futuro
(que es mañana, jueves).
Ese día tendrá que trazar
un nuevo plan de acción.
Pero ahora,
como en la serie,
Pablito, "Zorro",
como le dicen,
es generoso
dejando una buena propina.


(Una sheer‘n’bloody poetry de Aldo Blejman,
de su libro "Hizo... ¡crash!")